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Entrevista a Félix.

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Somos la última generación que puede salvar al planeta

  • Escrito por CNN en Español - Foto por Nicolas Prieto / Unsplash

Las poblaciones mundiales de vida silvestre han disminuido en un 60% en poco más de cuatro décadas, ya que la aceleración de la contaminación, la deforestación, el cambio climático y otros factores provocados por el hombre han creado una crisis “alucinante”, advirtió el Fondo Mundial para la Vida Silvestre en un nuevo informe.

Las cantidades de más de 4,000 especies de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios disminuyó rápidamente entre 1970 y 2014, según el Informe Planeta Vivo 2018.

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Las tasas actuales de extinción de especies son ahora hasta 1,000 veces más altas que antes de que la participación humana en los ecosistemas animales se convirtiera en un factor.

La proporción de la tierra del planeta que está libre de impacto humano se proyecta a caer de una cuarta parte a una décima para el 2050, a medida que la eliminación del hábitat, la caza, la contaminación, las enfermedades y el cambio climático continúen extendiéndose, agregó la organización.

MÁS CONTROL, MÁS CUIDADO

El grupo ha pedido que se elabore un tratado internacional, basado en el Acuerdo de París, para proteger la vida silvestre y revertir los impactos humanos sobre la naturaleza.

Advirtió que los esfuerzos actuales para proteger el mundo natural no están al día con la velocidad de la destrucción hecha por el hombre.

La crisis es “sin precedentes en su velocidad, en su escala y porque es única”, dijo Marco Lambertini, director general de WWF. “Es alucinante … estamos hablando de 40 años. Ni siquiera es un abrir y cerrar de ojos en comparación con la historia de la vida en la Tierra”.

“Ahora que tenemos el poder de controlar e incluso dañar la naturaleza, continuamos (usándola) como si fuéramos cazadores y recolectores de hace 20,000 años, con la tecnología del siglo 21”, agregó. “Todavía estamos dando por sentado la naturaleza, y tiene que parar”.

La directora ejecutiva de WWF Reino Unido, Tanya Steele, agregó en una declaración: “Somos la primera generación en saber que estamos destruyendo nuestro planeta y la última que puede hacer algo al respecto”.

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El informe también encontró que el 90% de las aves marinas tienen plásticos en sus estómagos, en comparación con el 5% en 1960, mientras que aproximadamente la mitad de los corales de aguas poco profundas del mundo se han perdido en las últimas tres décadas.

La vida animal se redujo más rápidamente en las zonas tropicales de América Latina y el Caribe, con una caída del 89% en las poblaciones desde 1970, mientras que las especies que dependen de hábitats de agua dulce, como las ranas y los peces de río, disminuyeron en la población en un 83%

MÉTODOS DE DESTRUCCIÓN

El informe describe las diversas formas en que las actividades humanas han provocado pérdidas en las poblaciones animales. Las especies destacadas incluyen elefantes africanos, que disminuyeron en número en Tanzania en un 60% en solo cinco años entre 2009 y 2014, principalmente debido a la caza furtiva de marfil.

La deforestación en Borneo, diseñada para dar paso a las plantaciones de madera y aceite de palma, llevó a la pérdida de 100,000 orangutanes entre 1999 y 2015, según el informe.

Y se espera que la cantidad de osos polares disminuya en un 30% para 2050, ya que el calentamiento global hace que el hielo ártico se derrita, haciendo que sus hábitats sean cada vez más precarios.

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La vida silvestre no solo es “agradable de tener”, dijo el informe, advirtiendo que la salud humana, los suministros de alimentos y medicinas, así como la estabilidad financiera global, se ven perjudicados por la disminución de la vida silvestre y la naturaleza.

Según el informe, el bienestar de hasta 3,000 millones de personas que dependen de la vida silvestre para comer y trabajar se ha reducido debido a la degradación de la tierra, y los servicios que dependen de la naturaleza valen alrededor de $125 billones en todo el mundo.

“El colapso de las poblaciones de vida silvestre en el último medio siglo es una medida alarmante del impacto de la humanidad en nuestro planeta”, dijo John Sauven, director ejecutivo de Greenpeace Reino Unido, en respuesta al informe, y se unió a WWF para pedir “acciones urgentes de los líderes del mundo”.

“Desde el declive de los orangutanes debido a la deforestación del aceite de palma hasta el impacto ruinoso del cambio climático en los hábitats del Ártico y la contaminación plástica que destruye la vida marina, no podemos continuar con los negocios como de costumbre”, agregó.

(www.futuroverde.org)

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                  LA TIERRA Y EL HOMBRE

Han pasado 37 años de la trágica muerte de Félix Rodríguez de la Fuente en la inmensa y fría Alaska. La Tierra que tanto amó acabó por llevárselo para siempre, como nos ocurrirá al final a todos. ¿Pero sirvió realmente para algo su sacrificio?

 

Desde hace ya mucho tiempo se viene practicando por parte de los gobiernos mundiales un auténtico terrorismo medioambiental. Han sido muchas las voces, como la de Félix, que se han alzado con toda su vehemencia en contra de la destrucción de nuestra Madre Tierra, pero el hombre sigue su inexorable camino hacia su fatal desenlace.

 

Algunos ejemplos de lo que está pasando: hemos multiplicado por 100 el ritmo de extinción de todas las especies conocidas, con lo cual más de cien especies desaparecen diariamente sobre la faz de la tierra; los bosques han sido reducidos a la mitad de lo que eran hace 500 años; los mares han sido esquilmados en muchas de las especies de consumo humano (los japoneses son un buen ejemplo); los 10 ríos más importantes de la tierra están contaminados, y qué no diríamos de los de menor importancia (¿cuántas personas tienen en su entorno verdaderas cloacas?); el aire que respiramos, sobre todo en las grandes ciudades, es la causa de más de 10.000 muertes al año, como ocurre, por poner un ejemplo en Barcelona o Madrid.

 

Si analizamos el triste panorama que el hombre ha provocado sobre la Tierra, las conclusiones tienen que ser forzosamente pesimistas. ¿Por qué se ha llegado a tal extremo? Creo que casi todo el mundo lo sabe, pero nadie hace nada por remediar el problema, y a la cabeza de los responsables de tal situación están los políticos, los cazadores de animales sin escrúpulos y también los cazadores de fortunas, los capitalistas salvajes, los constructores, los armadores de barcos piratas, los comerciantes de armas, los banqueros estigmatizados por el poder y los falsos medioambientalistas-ecologistas.  Pero sobre todos los demás van a la cabeza quienes predican un falso desarrollo social y económico sin tener en cuenta el daño que infieren a nuestra Madre Tierra. Está claro que no hay recursos para todos, y esta es en parte la razón de que muchos gobiernos se dedican a la rapiña, hundiendo cada vez más en la miseria a la mayoría de la población mundial.

 

La situación referida anteriormente seguirá empeorando, a no ser que finalmente ocurra un milagro: que se efectúe entre la población mundial un reparto efectivo de la riqueza. Todos sabemos que esto es tan sólo una utopía, y que el hombre prefiere seguir engañándose a sí mismo con falsas promesas que jamás solucionarán el problema global.

 

Pero quizá poca gente se habrá dado cuenta de que las generaciones futuras puede que tengan que partir de cero, pues con el ritmo de devastación que estamos llevando, es falso creer que les vamos a dejar algo que de verdad merezca la pena. Y no será para ellas ningún consuelo pensar que fue inevitable. Y todo ello siempre y cuando para entonces no hayamos desaparecido todos de este Planeta Azul, que se irá volviendo cada vez más gris-ocre. 

 

Hay razones para creer que estamos en el camino de no retorno. Hemos estado demasiado tiempo devastando el planeta. ¿Por qué creer que esto tiene solución? Hasta ahora el hombre ha salido más o menos bien de las grandes catástrofes que afectaban a su morada, la Tierra, puesto que aún no había modificado gravemente el equilibrio natural, pero a partir de ahora será muy diferente. Casi nadie tiene conciencia de lo que significará realmente el cambio climático; además, hay gente que ni siquiera se lo cree. Nadie esperaba en Pompeya una erupción del Vesubio, pero llegó el día... El ser humano vive demasiado preocupado por conseguir riquezas materiales y no toma en serio estos temas. Y menos aún se preocupan quienes nada tienen, que como ya he apuntado, son mayoría en el mundo.

 

Termino citando de nuevo a nuestro más relevante visionario, Félix Rodríguez de la Fuente: “El reto más importante que tiene el hombre ante sí en el futuro, no es ya si va a poder seguir sacando petróleo para poder vivir mejor, sino la conservación de la NATURALEZA, pues el día que hayamos destruido nuestra casa común, nos habremos destruido a nosotros mismos”

 

Pero en estos 37 años que han pasado desde su muerte, el hombre ha seguido destruyendo más que creando, contaminando ríos, lagos y mares, antes que limpiándolos, contaminando el aire que respiramos, en lugar de limpiarlo, etc., etc.  Así las cosas, ¿cómo no vamos a ser pesimistas?

 

(Sergio Reinaldo - NATURALEZA Y DEMOCRACIA-22-10-17)

 

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ODILE RODRÍGUEZ DE LA FUENTE

La mujer que quiere unir al hombre y la Tierra

  • Tras el cierre de su fundación, la hija más pequeña de Félix Rodríguez de la Fuente emprende el camino de la divulgación ambiental
Odile Rodríguez de la Fuente, fotografiada en su casa de Guadalajara, nos habla de su padre, un carismático defensor de la naturaleza (Dani Duch)
 

Odile Rodríguez de la Fuente tenía solo siete años cuando murió su padre, el famoso naturalista y realizador de documentales Félix Rodríguez de la Fuente, fallecido hace 37 años (el 14 de marzo de 1980, en Alaska), y cuya exitosa serie El hombre y la Tierra (1974-1980) inoculó el interés hacia la naturaleza en varias generaciones de españoles. Aquel fallecimiento fue muy doloroso, pero también lo esta siendo para ella el cierre de la fundación que ella misma impulsó para apoyar y difundir los proyectos de conservación que encajaban con la filosofía de su progenitor.

Sin embargo, la fundación, que llegó a tener más de 20 empleados, se encuentra en concurso de acreedores, al no poder hacer frente a los pagos de su deuda, contraída con el Ministerio de Industria. Fuertemente dependiente de las subvenciones, al no generar beneficios ha tenido que poner punto y final a las tareas que venía realizando.

Su vida a partir de ahora, necesariamente, va a dar un gran giro. “Quiero tomarme un tiempo antes de volcarme en nuevos proyectos”. Quiere dejar atrás la gestión y dedicarse a la divulgación ambiental y científica, una actividad que ahora, en su opinión, “brilla por su ausencia” en España. No hace mucho encontró una portada de la desaparecida revista Garbo, en la que aparecía en brazos de su padre y donde se leía en un gran titular: “Mi hija pequeña seguirá mis pasos”. El anuncio periodístico de su padre fue premonitorio, pues su progenitor ha sido el norte y la referencia que la ha guiado en todo momento. “Ahora sigo yo sus pasos”, dice.

“Ahora quiero podar y sembrar”, dice metafóricamente para refe­rirse a la necesidad de iniciar una nueva fase de su vida. Necesita una “descompresión y recuperar el rumbo”, convencida de que definitivamente en el horizonte le espera un futuro en el que, según prevé, se dedicará a la divulgación ambiental, ya sea en radio o televisión, algo con lo que podrá simultanear con otras actividades, como su dedicación en la junta directiva de WWF en España y a la colaboración con otras organizaciones conservacionistas. En el pasado, siempre aparece la imagen protectora de su padre, y en el futuro espera dejar también huella, con aquel mismo afán de protección hacia la naturaleza.

Formación no le falta. Odile Rodríguez de la Fuente es una mujer enormemente preparada, con una admirable capacidad de comunicación y para decir las palabras exactas; también en estas dotes recuerda a su padre, que le dio la oportunidad de estudiar en el extranjero y completar dos carreras en Estados Unidos (Ciencias Biológicas y realizadora de cine y televisión).

Su gran capital sigue siendo ese motor de recuerdos intensos y de conocimiento que dejó su padre, al que rememora en su casa cerca de Guadalajara, donde vive con su esposo y sus dos hijos. “Son recuerdos nada intelectuales. Son de olores y sabores. Tengo la imagen de mi padre como una fuerza de la naturaleza, la de una persona profundamente vital, que se comportaba como un niño; jugábamos, nos revolcábamos en el suelo y me decía que jugáramos pero que no se enfadara la madre”. La besaba, la abrazaba, la arrojaba por el aire. “Él era la imagen de la masculinidad, la fuerza de alguien que te protege”, explica.

La más pequeña de las tres hijas de Félix Rodríguez de la Fuente aprendió que era necesario cerrar esa brecha entre el hombre y la naturaleza. “El deterioro ambiental es el síntoma de ese divorcio con el entorno”, explica con convicción. Por eso se define como una “enamorada de la vida, defensora de esa convivencia armónica” con ella, convencida de que “nuestra auténtica identidad no es otra que la de naturaleza pensante”. Para ella, la búsqueda de ese vínculo entre el hombre y la Tierra es también la “reivindicación de una sociedad justa, sostenible y libre”, lo cual son derechos universales que “no pueden adscribirse a movimientos, grupos o políticas”.

Tras cerrar la fundación, a Odile le queda más un sentimiento de liberación que de tristeza o fracaso; aún debe digerir esa etapa pero tiene ya muy claro que España debe apoyar más a las entidades altruistas y filantrópicas dedicadas a la conservación de la naturaleza así como los proyectos innovadores, como ha visto en otros países. Está agradecida a las muestras de cariño hacia su persona, y está convencida de que debe reflexionar; por ejemplo, sobre la falsa imagen de persona adinerada. “A menudo la gente y las instituciones han creído que nuestra fundación era una institución patrimonial cuando en realidad hemos funcionado como la mayoría de las oenegés de medio ambiente, es decir de fondos públicos y privados que hemos logrado recaudar para hacer proyectos”.

(www.lavanguardia.com/natural)

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Cuanta razón tiene Odile cuando se queja de la falta de apoyo a los proyectos e iniciativas filantrópicas en España, a diferencia de otros países de la UE. Es una vergüenza. Con el dinero público que nos roban los corruptos se podrían hacer infinidad de proyectos en pro de de la mejora del  medio ambiente, de la mejora de la vida de los animales, etc.

Ciertamente, Odile está muy preparada y por sus venas corre la sangre de su padre. Quizá sólo hace falta que alguien le eche una mano desinteresadamente, por amor a la naturaleza, como empezó él. Esperamos con emoción ver en TVE algún documental con su firma, pues seguro que estará impregnado de la emoción y sabiduría heredada del gran maestro.

(Sergio Reinaldo -NATURALEZA Y DEMOCRACIA-,23-10-17)

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¿Félix Rodríguez de la Fuente murió víctima de una conspiración?

Hoy se cumplen 37 años del accidente que le arrebató la vida. El misterio en torno a su muerte sigue sin resolverse

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Publicado el:

14 marzo 2017

Se cumplen 37 años de la muerte de Félix Rodríguez de la

Fuente. El 14 de marzo de 1980, se apagaba la vida de la persona más influyente de aquella época en España de forma prematura. Mientras hacía lo que más quería en Alaska, la avioneta donde viajaba se precipitó al suelo, helando el corazón de los españoles a la mañana siguiente, que no podían contener las lágrimas ante el trágico suceso.

Sin embargo, un halo de misterio cubre el accidente que negó la vida a "nuestro amigo Félix". Nada más pisar el suelo de Alaska, dijo a su equipo de grabación algo así como "¿No es un bonito lugar para morir?". La frase fue acompañada con una foto de todos los compañeros que nunca habían realizado, como si de una despedida se tratara.

Parece que Félix Rodríguez de la Fuente tenía un presentimiento, una especie de premonición que acabó por cumplirse.

La duda salta cuando se vislumbra la importancia de la pieza clave de El Hombre y la tierra en la sociedad española. Prácticamente él solo paró la extinción del lobo ibérico y su compromiso con la Naturaleza ponía nervioso a más de uno. Los partidos políticos se rifaban su militancia para conseguir más votos. De hecho, si Félix Rodríguez de la Fuente se hubiera presentado a unas elecciones generales, hubiera ganado con amplia ventaja.

Muchos misterios rodean a aquel fatídico día en el que se arrebató la vida de un auténtico héroe y que salen a relucir cada aniversario de su muerte. Félix Rodríguez de la Fuente no era un común de los mortales. Algo en él hacía que todos los españoles se sorprendieran y más aún los niños y los jóvenes. Podría ser su don de la comunicación o su mensaje a transmitir dictado directamente desde el corazón.

Nadie como él sabía representar el sentir de la Naturaleza, el latir de Gaia.

Concienció a los españoles, hizo soñar a los niños y abrir la mente a los mayores. Hizo que se comprendiera que la Naturaleza no es algo que despreciar, y mucho menos a los seres que viven en ella. Félix no es alguien al que hay que recordar porque sí. Era como un ángel venido de no se sabe bien dónde para cambiar el mundo con mensajes emitidos directamente por el alma; un ser de luz que quería reconducir la relación entre el Hombre y la Tierra. #Televisión #Telecinco#Blasting News España

(es.blastingnews.com)

 

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Jamás se podrá saber la verdad. Enemigos no le faltaban: los que querían que las rapaces  siguieran siendo alimañas que deberían ser destruidas, que los lobos debían ser exterminados en un país civilizado, que la caza debería incrementarse en un país que es un paraíso cinegético y que movía y mueve millones de euros, que las tradiciones salvajes de este país se tenían que mantener a toda costa. Lo que predicaba este nuevo profeta, para muchos criminales de la NATURALEZA y de sus seres vivos le sonaba extraño y tal vez era necesario crucificarlo... y lo hicieron... también después de muerto.

 

Sergio Reinaldo - NATURALEZA Y DEMOCRACIA-, 4-11-17)

 

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